Salón real de uno de los pisos en alquiler, con suelo de espiga y sofá azul

Cartera de alquiler · datos abiertos

Pisos reales.
Números reales.
Sin humo.

Soy Albert, informático. Con un sueldo normal, mucho esfuerzo y demasiadas hojas de cálculo, fui montando una cartera de 5 pisos en alquiler. Aquí tienes toda la contabilidad, abierta: cada euro que entra y cada euro que sale.

Sin cursos. Sin promesas. Solo la contabilidad, abierta.

Los números que importan

63 meses de alquiler, contados uno a uno.

5pisos

cartera de alquiler en marcha

+57.194 €

cash flow acumulado · +939 €/mes de media

153.104 €

en alquileres cobrados desde may 2021

100 %

ocupación durante 63 meses seguidos

571.674 € invertidos en total · 306.974 € de aportación propia · 513.000 € de precio de compra.

La cartera, en dos gráficos

De dónde sale el cash flow.

Los mismos gráficos que uso yo cada mes. Ingresos por alquiler menos gastos operativos, sin maquillar — la compraventa y las fianzas se quedan fuera para no distorsionar la escala.

Cash flow acumulado
Alquileres menos gastos operativos, sumando mes a mes
P&L por piso
Ingresos vs. gastos atribuidos a cada piso, en la vista
Foto del piso Fleming, actualmente en reformaEn reforma

El quinto piso

Fleming: comprado en octubre de 2025, ahora mismo en obras.

Esta es la parte que no sale en los cursos: un piso que todavía no ha generado ni un euro. ~60.700 € aportados hasta hoy entre compra y reforma. Cuando entre el primer inquilino, sus números aparecerán en el dashboard como los de los demás — con las semanas de obra y los sustos incluidos.

Sigue la reforma

Mi historia

No heredé nada. No vendo cursos. Solo llevo la cuenta de todo.

Trabajo como informático. No tengo un fondo detrás ni una familia que ponga el dinero: tengo una nómina, una hoja de cálculo y la manía de anotarlo todo. Empecé en mayo de 2021 con un piso, y fui reinvirtiendo lo que daba hasta llegar a cinco.

Por el camino aprendí que la parte difícil no es comprar: es sostenerlo. Saber, cada mes, si un piso gana o pierde dinero de verdad — con la hipoteca, el IBI, la comunidad, las derramas, los meses vacíos y las reparaciones que nadie te cuenta en los cursos de «libertad financiera».

Así que me monté mi propio sistema: leo los extractos del banco, los clasifico movimiento a movimiento y los convierto en un cuadro de mando que responde a una pregunta simple — ¿esto sale a cuenta?. Los números de esta página salen de ahí. Ni redondeados ni inflados: son los reales.

«Un trabajador normal, con esfuerzo y paciencia, puede construir esto. Y puede contarlo con las cuentas por delante, sin humo.»

No es una promesa de hacerte rico. Es una cartera real, con sus meses buenos y sus sustos, contada con transparencia total. Si te sirve para animarte o para aprender de mis errores, ya ha merecido la pena.

Sigue la aventura

De vez en cuando escribo lo que voy aprendiendo: qué compro, qué me equivoco y cómo van los números. Sin spam y sin vender nada — déjame tu correo y te aviso.

¿Prefieres ir al grano? Entra directamente a la cartera.